

Pastel de nata
Tibio, con canela y azúcar glas, y un café para recibir.
El pastel de nata nació en el monasterio de los Jerónimos de Lisboa. Francisco y Jacinta son los pastorcitos de Fátima.
Brunch de
Todos los Santos
Sábado 31 de octubre9:00 a 13:00 · Curridabat
La víspera de la fiesta de Todos los Santos, los conocidos y los que nadie conoce. Una mañana larga en el jardín, cinco tiempos, y cada quien trae a su santo a la mesa.
Entre los pucheros anda el SeñorSanta Teresa de Ávila · Libro de las Fundaciones 5, 8Pucheros son las ollas de la cocina. Teresa se lo decía a sus monjas cuando les tocaba cocinar en vez de rezar: Dios también está ahí, entre las ollas.
Cada plato viene de la tierra de un santo, de Fátima a Nursia, sin salir del jardín. Y cada plato tiene a alguien a cargo: seis platos y la barra, siete personas.


Tibio, con canela y azúcar glas, y un café para recibir.
El pastel de nata nació en el monasterio de los Jerónimos de Lisboa. Francisco y Jacinta son los pastorcitos de Fátima.


Pan de muerto pequeño con azahar, y masa madre con mantequilla batida y miel.
El pan de estos días en México, para recordar a los que ya se fueron.


Yogur griego, granada, higos asados, miel y pistacho tostado.
Ambrosio es el patrono de los apicultores. La granada es un símbolo antiguo de la Iglesia: muchas semillas, una sola fruta.


Huevo pochado sobre masa madre, jamón serrano y holandesa de limón.
Por el nombre, claro. Ora et labora, y después, a la mesa.


Ayote asado, ricotta y salvia frita, con rúcula y limón.
Octubre es el mes de Francisco, y el ayote es nuestra calabaza.


Recién fritos, con chocolate caliente espeso. Huesos de santo de mazapán para llevar.
Los dulces de Todos los Santos en España, de la santa de los pucheros.
Una estampa, una medalla o su historia en dos minutos. Todas quedan en la mesa.
Una bolsa para una obra de la zona. La llevamos juntos al final.
Son cinco tiempos. Vení sin desayunar.
Confirmá directamente con quien te invitó antes del sábado 24 de octubre. La dirección te llega cuando confirmás.
El refectorio es el comedor del monasterio. Ahí la comunidad come junta, en la misma mesa larga, a la misma hora, y alguien lee mientras los demás comen. Por eso tantos refectorios tienen pintada la Última Cena: la mesa de los monjes continúa la de Jesús con sus amigos.